Senderos / Santa Pola / Itinerario
Itinerario|La ciudad|Historia, fiestas y tradiciones|Infraestructuras|Las Salinas de Santa Pola
Nuestra visita a las salinas existentes en Santa Pola comienza en la Playa del Tamarit, donde llegaremos tras recorrer Gran Playa y Playa Lisa. Nuestra ruta va a transcurrir por un pequeño sendero entre arena y saladar. Una vez acaban las construcciones a pie de playa, al final de la conocida Playa Lisa, comenzaremos nuestro itinerario paralelo a las grandes montañas de sal que aparecen a nuestra derecha, fruto de la actividad recolectora de la Salinera Bras del Port. Estas peculiares “montañas” son la imagen más conocida de la localidad.

plantas adaptadas a este tipo de medio.
Primera: volver hacia el inicio de la Playa del Tamarit siguiendo la línea de costa. Una vez en el coche, volvemos a incorporarnos a la CN-332 y saldremos hacia la Playa del Pinet, en La Marina. A nuestra izquierda nos van a aparecer una serie de balsas salineras. Hacer hincapié en que, como en el resto de humedales, la avifauna es otro de los grandes valores ambientales que nos ofrecen estos esteros. Una vez aquí, el Parque Natural de Las Salinas de Santa Pola ofrece un itinerario que nos lleva por un sendero paralelo a dichas balsas y cuya parte final nos adentra en la zona dunar tan bien conservada de este lugar: dunas fijas con repoblación de pinos y eucaliptos, dunas semifijas con vegetación más escasa y dunas móviles sin vegetación alguna y fácilmente transportadas por acción del viento. Esta línea dunar se extiende desde la explotación salinera de Bonmatí hasta Cabo Cervera, en Torrevieja. Si nos fijamos un poco en el tipo de vegetación que encontramos en este cordón dunar, veremos que en las dunas más próximas a la orilla encontramos plantas rastreras con raíces superficiales para aprovechar la escasa agua de lluvia o el simple rocío. Estas plantas son conocidas como “colonizadoras” y destaca el barrón, el lirio de mar o el cardo marino. Además, para frenar el movimiento dunar, se fueron realizando repoblaciones con otras especies de tipo arbóreo como el pino carrasco, el pino piñonero e incluso la pita.
Segunda: para los amantes de buenos y largos paseos, podemos continuar el itinerario por la línea de playa hasta llegar a la Playa del Pinet, atravesando la gola del río Vinalopó, sin problemas. Para atravesar esta gola, hemos de adentrarnos un poco en el mar y caminar con agua a la rodilla hasta la otra orilla. A lo largo de este recorrido disfrutaremos de bonitas vistas de la bahía, tranquilidad y el espectáculo de unas dunas bien conservadas y una playa casi salvaje que aún goza de su primitivo esplendor y belleza naturales.
Una vez llegado al Pinet, tenemos la posibilidad de realizar el itinerario comentado en el punto anterior y/o volver de nuevo hacia el punto de inicio. Realizada cualquiera de las dos posibilidades anteriores, volveremos a incorporarnos a la CN-332 en dirección a las Salinas de La Mata-Torrevieja, nuestra siguiente parada de ruta.